Fray Gabriel Téllez Tirso de Molina

Tirso de Molina

Biografía de Tirso de Molina

Tirso de Molina es el pseudónimo con que es más conocido en el mundo el fraile Mercedario Fray Gabriel Téllez, y del cual nos vamos a ocupar en el día de hoy. Poquísimos son los datos que de su vida se conocen y aún algunos de ellos no tienen la veracidad necesaria para hacer afirmaciones concretas, pero hay que tomarlos como buenos para completar, en parte, la vida de este gran poeta.

Datos de su vida

Nació en Madrid, seguramente en octubre de 1571 y murió en Soria el 12 de marzo de 1648. Se sabe que nació en Madrid por su declaración expresa en la portada de una de sus obras, por el testimonio de sus amigos Lope de Vega y Montalbán y por la dedicatoria que el madrileño Matías de los Reyes le hizo de su comedia «el agravio agradecido».

El día de su muerte se conoce por el hallazgo hecho en el Convento de la Merced, de Soria, de un retrato de medio cuerpo y de tamaño natural, en el que consta la fecha de su fallecimiento, los beneficios materiales que en él se hizo y la edad que tenia, dato este último no corroborado por nada, pues no ha sido posible encontrar su partida de bautismo.

Se desconoce en absoluto quiénes fueron sus padres. De los datos que de su juventud se han podido encontrar, se deduce que estudió en Alcalá, en el Colegio de la Orden de la Merced y que en 1600 era novicio de dicha Orden en el Convento de Guadalajara, donde profesó el día 21 de enero de 1601.

Viaje de Tirso de Molina a América

En 1606 emprende Tirso un viaje a Santo Domingo en compañía de otros religiosos de la Orden, donde leyó tres cursos de Teología, trabajando además, durante los dos años que permaneció en la isla, en la reforma y mejoramiento de sus monasterios.

Vuelta a España de Tirso de Molina

De vuelta de América se supone que pasó al Convento de Madrid, del cual se trasladó al de Toledo, en donde fijamente se le encuentra en el año 1613.

En 1620 es presentado Maestro en Teología, Predicador y Definidor de su Orden.

Fray gabriel tellez tirso de molina

Pasa luego a Zaragoza para ocuparse de algunos asuntos de su Orden, quizás por el 1622, volviendo a Madrid para concurrir con su verdadero nombre a la justa poética de la canonización de San Isidro, en la que salieron victoriosos Guiilén de Castro y Mira de Amescuo.

Un año más tarde forma parte de la Academia o reunión literaria de Madrid, en la que se escribieron por trece ingenios, uno de ellos Tirso, las famosas Décimas satirizando a Ruiz de Alarcón y a su poema descriptivo de las fiestas dadas en honor del Principe de Gales, poema compuesto con otros cuatro poetas.

Obra de Tirso de Molina

En 1624 publica en Madrid su obra aprobada en 1621, «Los Cigarrales de Toledo.-Primera parte», miscelánea de novelas, cuentos, disertaciones y poesias líricas, entre las que intercaló sus tres preciosas comedias «El vergonzoso en Palacio«, «Como han de ser los amigos» y «El celoso prudente«.

En el prólogo de esta obra declara que está comenzando la segunda parte y que en tanto que se perfecciona, hay dadas a la imprenta doce comedias, primera parte de muchos que quieren ver mundo, entre trescientas que, en catorce años, han divertido melancolías y honestado ociosidades.

De las anteriores palabras de Téllez se deduce, teniendo en cuenta el año en que fué aprobada la obra, que su labor literaria no debió ser muy anterior al año 1606.

En 1626 o 27 salió a luz en Madrid la primera parte de las comedias, y en esta misma fecha preparó doce novelas, pero ni éstas ni la segunda parte de «Los Cigarrales de Toledo», vieron la luz.

En este mismo año pasa a Salamanca, de donde marcha a Trujillo, volviendo a la primera en 1629 para tomar parte en las fiestas de San Pedro Nolasco, fundador de su Orden.

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El 1632 marcha a Barcelona donde se le encuentra hasta 1635, año en que vuelve a Madrid.

Adolfo F. Schard afirma que la segunda parte de las comedias de Tirso se publicó en Madrid en 1627, y Barrera pone en duda tal afirmación; pero, aún dudando, dice que durante un largo periodo sólo en el teatro gozó el público de las producciones de Tirso y, de vez en cuando, de alguna impresión. «El burlador de Sevilla» se publicó en una segunda parte de las comedias de Lope de Vega, en Barcelona, el 1630.

Bañera sigue afirmando que, después de algunos años, quizás recordando los ofrecimientos hechos, Tirso, valiéndose de su sobrino Don Francisco Lucas de Avila, hizo imprimir en Tortosa, en 1634, una titulada «Parte tercera de sus comedias».

A llartzenbusch se debe la observación y noticia de haberse publicado antes la tercera parte que la segunda, impresa en 1636.

La tercera parte fué dedicada a Don Julio Monti, caballero milanés. En la dedicatoria afirma Avila que pasan de cuatrocientas las comedias de su tío, compuestas en un periodo de veinte años.

A mediados del año 1635, ya de regreso de Barcelona, se publica en Madrid su obra «Deleitar aprovechando», floresta de novelas, poesias líricas, disertaciones, loas y autos sacramentales.

En el mismo año 35 se imprimen en Madrid doce comedias tituladas «Tirso de Molina. Segunda parte», dedicada a la Hermandad de San Jerónimo de mercaderes de libros de Madrid. En la dedicatoria, después de declararse agradecido a esta Hermandad por los favores que de ella ha recibido, declara que cuatro de las comedias son suyas, y las demás son de otros autores que no quieren dar su nombre.

También en el año 1635 aparece en Madrid la cuarta parte de las comedias de Tirso, y en 1636, la quinta, recogidas por Ávila y con la que terminó la publicación ordenada de estas obras dramáticas.

Después, en 1638 escribió «Las Quinas de Portugal», así como también dos décimas a la muerte de Montalbán.

Como Séptimo Cronista de su Orden escribió Téllez la «Historia General de Nuestra Señora de la Merced.»

En 1645 fué elegido Comendador del Convento de Soria, en donde falleció dejando impresos un «Acto de Contrición» y la «Geyeología del Conde de Sástago».

Saqueados por la invasión francesa los Conventos de la Merced, de Madrid y Soria, y desaparecidos los Archivos y Bibliotecas de los mismos, se perdieron con ello las mejores fuentes de noticias de la vida de Tirso de Molina, así como el retrato que de él existia en el de Madrid.

Clasificación de la obra de Tirso de Molina

La clasificación de sus obras es dificilísima. Sin embargo las dividiremos en tragedias, dramas y comedias; debiendo citar entre las primeras «Los amantes de Teruel«, «La venganza de Tamar» y «El Burlador de Sevilla«.

El burlador de sevilla

De sus dramas mencionaremos «La prudencia en la mujer«, en donde nos presenta la figura de Doña María de Molina en la minoría de edad de su hijo Fernando IV.

Y de dramas religiosos recordaremos «El condenado por desconfiado«, grandiosa creación de un genio teológico.

En «El Burlador de Sevilla y Convidado de piedra» supo crear Tirso, de un modo admirable, el carácter de Don Juan Tenorio, pintándole con toda originalidad y con los caracteres que hoy son conocidos por todo el mundo.

En cuanto a las comedias de costumbres se nos presenta revelando grandísima facilidad en la versificación y lozanía en los argumentos y tipos; merece citarse, en primer lugar «La villana de Vallecas», singular carácter de mujer, como se acostumbraba a pintar en aquellos días, de damas andariegas y piadosas, aventureras celosas y enamoradas como «Marta la Piadosa».

Notable como de intriga es «Don Gil de las calzas verdes» y llena de intención cómica «El vergonzoso en Palacio«.

En el cultivo de la novela se refleja, por lo menos en «Los Cigarrales de Toledo», como discípulo de Boccacio y Cervantes.

Conclusión

Tirso de Molina fue uno de los escritores más fecundos de su época, teniendo en las obras de carácter dramático una variedad grandísima, siendo análoga su técnica dramática a la de Lope de Vega. Su estilo es vario y de enjundia, clara versificación, fácil. Domina la lengua hasta el punto de hacerse admirar por su grafismo. Como poeta cómico y satirico es difícil hallar quien le iguale. Tirso supo, con gran destreza, pintar la época en que vivió. Sabe describir la hipocresía y la liviandad en la mujer, y es el mayor creador de caracteres.

Después de Lope de Vega, Tirso de Molina es el mayor genio dramático que ha existido.

* (Texto de Gómez-Guirao. Publicado en la revista «Letras. Revista cultural sevillana» Número 4 (Páginas 12 y 13) – 4 de abril de 1936)

OBRAS DE TIRSO DE MOLINA. RECOMENDACIONES – El Discurso

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