No se puede ser hipócrita. Cuando la industria del automóvil se instaló en España nadie aquí protestó. El impulso que Citroën dio a Vigo, Renault a Valladolid o Ford a Valencia, no fue cuestionado por motivos “económicos ni laborales”. Alguien perdía entonces: Francia o Inglaterra o Estados Unidos. Nosotros nos llevamos el gato al [...]


