Los conocimientos teóricos y el sentido común suelen ser dos herramientas valiosísimas para el diagnostico de una situación y para la toma en consideración de aquellas medidas encaminadas a solucionar el problema que dicha situación requiere. Si además se acompañan con el tesón y la dedicación normalmente suelen conducir al éxito. Por el contrario el déficit manifiesto en cualquiera de esas cualidades suele conducir al desastre.

Pero siendo lo dicho claro y diáfano, también lo es cuando definimos de irresponsable y delictivo el ejercicio de forzar los hechos para que se adecuen a un marco preestablecido al tiempo que se engaña a la opinión publica con “ingeniería semántica” que se concreta en denominar a las cosas por lo que no son.

Viene este preámbulo a cuento de que el margen de seguir manteniendo el ilusionismo escenificado por el gobierno tiene ya muy poco recorrido. Los hechos son tozudos y la situación empieza a volverse insostenible, a pesar de querer arreglarlo matando al mensajero y tildándolo de antipatriota.

Sin ánimo de ser exhaustivo querría llamar la atención sobre los siguientes puntos que no concuerdan con la teoría gubernamental de que lo peor de esta crisis ya ha pasado y que más bien apuntan a todo lo contrario. Es decir aún no vimos lo peor.  Con el agravante de que la situación financiera y económica de España es mucho peor hoy que hace 14 meses. Se ha consumido mucha pólvora en salvas, -400.000 millones de euros. Las inyecciones del gobierno, mal orientadas, no han producido los efectos requeridos para cambiar la tendencia, y lo único que han hecho es retrasar el momento crítico. Pero queda poca pólvora para la batalla de verdad.

1.    Todo indica que el paro en España tiende al 22% en poco tiempo.
2.    España está técnicamente en deflación.
3.    La Deuda del Estado es insostenible. Hay que pagarla y además es alarmante como suben lo seguros contra el riesgo de impago de la deuda de nuestro país, indicador de la falta de confianza que tienen los inversores en ella. Eso que los economistas llaman credit default swaps.
4.    El Indicador Sintético de Actividad avisa de una caída interanual del 4.3%.
5.    De corregir el déficit público nada de nada.
6.    Los presupuestos 2009 están sin aprobar. Pendientes de negociación leonina.
7.    Las entidades financieras son cuestionadas por Moody’s. El crédito no fluye.
8.    Los índices de producción industrial por los suelos.
9.    Amenaza con subida de impuestos que detraerá el consumo, aumentará la deflación y el paro. Retroalimentación se llama eso.
10.    "Papá y mamá" a bofetadas, enredados en un "y tu más” que produce indignación cuando no sentido de absoluto abandono de los ciudadanos. Más preocupados por la acción electoral que por solucionar el problema desde el gobierno y la oposición.

Lo dicho, lo peor está por llegar y no se vislumbra ni conocimientos teóricos, ni sentido común, ni tesón, ni dedicación. Si mucha ingeniería semántica. Nuestra gráfica de la crisis no es de W, ni de V, ni de U, ni de L. Caemos en Y.

Los sismólogos saben cuántas veces la réplica del terremoto es mucho más devastadora que el primer golpe, sin citar a los Tsunamis. Uno se acerca a nosotros para anegar los brotes verdes y probablemente ahogarnos a muchos de nosotros. Los supervivientes adquieren con los caidos el compromiso de pedir responsabilidades a quién corresponda.

Markus Leroy

 


Share and Enjoy:
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google Bookmarks
  • Meneame
  • Yahoo! Bookmarks
  • Technorati
If you enjoyed this post, make sure you subscribe to my RSS feed!