El Presidente del Gobierno en la encrucijada. Jaque.

Las últimas propuestas del Presidente del Gobierno con respecto a la ampliación de la edad legal de jubilación ha dividido a los socialistas y a la izquierda que se movilizó para hacerle ganar las dos últimas elecciones generales. Mientras tanto la oposición  regresó a proclamar la bondad de la política que en circunstancias parecidas hizo posible la convergencia española con Europa y evitó la bancarrota de la Seguridad Social entre otros muchos logros, reducción del paro incluido.

Muchas de las  tácticas legislativas, que huelen a operación de distracción,  están poniendo, por fin,  al presidente ante la opinión pública europea como un dilapidador de tiempo y recursos económicos llamados a ser utilizados en mejores proyectos de revitalización económica del país. A las voces de la práctica totalidad de los agentes económicos internacionales en dicho sentido, se unen, aún tímidamente, voces “amigas” que advierten en el mismo sentido. Léase Almunia y sus reiteradas llamadas al cambio estructural de la economía nacional.. 

Por otro lado no debe pasar desapercibido el continuo goteo de deserciones dentro de las filas próximas al Presidente que tienen, en la todavía no explicitada pero latente de su vicepresidenta M.T. Fernández, el último episodio.

Al inicio de este proceso de crisis muchos de los innumerables y carísimos asesores presidenciales le aconsejaron que aguantase el temporal. Que no hay mal que cien años dure y que el repunte económico llegaría más pronto que tarde gracias a las locomotoras económicas de costumbre, arrastrando con ello a nuestro maltrecho furgón de cola. Sólo hacía falta que no cundiese el pánico entre la ciudadanía para lo que la oposición tenía que ser tachada de catastrofista, poco patriota, y nada democrática. ¡Que esperar de los gestores del Prestige, de aquellos que nos metieron en la guerra de Irak y que agitan no se sabe que teoría conspiradora sobre la autoría intelectual del 11 M.!

Si además se les excitaba para que se mostrasen “carcas y retrógrados”  se ganaría un tiempo precioso – perdido entre bronca y bronca- y se evitaría que se analizase la falta de preparación técnica y económica del equipo de gobierno. La ley del aborto, la memoria histórica, y cosas de ese estilo, han cumplido puntualmente con el objetivo.

Algún caso de corrupción aplicable a la oposición y la comparación de talantes daría el último empujón al reloj.

Entonces, ¿qué salió mal?  Fundamentalmente que el Presidente y sus consejeros se han equivocado en el tiempo que dura esta crisis y en las pocas ganas que tienen las locomotoras de tirar de vagones cargados de lastre que no se ajustan al viaje común porque se resisten obedeciendo a criterios partidistas locales enfocados a permanecer en el machito. Electoralismo permanente.   .

Pero también es cierto que el partido que sustenta al gobierno quiere aumentar sensiblemente el papel de éste en un momento en que el escepticismo sobre la bondad  del gobierno es generalizado. La crisis gubernamental, urgente, se está analizando como un nuevo empuje que permita podar las hojas secas y solo mostrar brotes verdes. Ganar tiempo otra vez.

Su plan de reforma del mercado de trabajo, en el espectro ideológico, produce  la creación de un nuevo derecho de clase que no se puede tolerar y parece insostenible. Aquella  formada por los funcionarios, intocables en su puesto de trabajo y en sus haberes, y los parados condenados a serlo para siempre. Para ello se articulan aumentos de los gastos sin control, que requieren mayores impuestos, recortes de beneficios empresariales y del Estado, y alarma social. Estas preocupaciones financieras no sólo unifican a los votantes de derechas con los de todas las tendencias ideológicas, socialistas incluidas, sino que salvo los Sindicatos, y a su pesar, la ciudadanía puede llegar a salir a la calle. El hambre no entiende de ideologías.

De hecho, estos obstáculos estructurales se incrementaron en un error de cálculo estratégico. Creyeron que la crisis económica  tras el activismo del gobierno con el Plan E y ocurrencias de ese estilo se traduciría en un apoyo desde otras áreas económicas que no se han dado por la grave crisis financiera y en consecuencia crediticia que ahoga a aquellas.

 Así que su último intento fue argumentar que la recuperación económica requiere ahora de un Pacto de Estado, sabiendo que con ello “socializa” la responsabilidad y aboca a la oposición a ser culpable de nuevo, tanto si lo suscribe con enmiendas o lo niega en su totalidad.

La razón final para el argumento del Presidente sobre el Pacto de Estado no es estructural ni estratégica. Es psicológica. Un nuevo mensaje a la opinión pública mezclado con el buenismo aquilatado durante estos años.  ¿Quién se puede resistir?

Debido a que  ha optado por mantenerla y no enmendalla, los resultados políticos se limitan a dos extremos: puede parecer un gran estadista en la victoria o el peor presidente y el peor gobierno de la historia de la Democracia si esto sigue así, tal como pronosticamos desde aquí.

Esa es su apuesta y sólo eso se juega. ¿Pero y nosotros los ciudadanos? Nosotros somos meros daños colaterales. Así nos luce el pelo.

Markus Leroy.


 

¿Se rompe Europa? ¡Alemania está cansada!

Los alemanes están cansados de pagar las facturas. Con buena lógica no quieren rescatar a los griegos, ni en su día a los españoles, que siguen embarcados en políticas económicas que ponen en gravísimo riesgo la estabilidad de la Unión Europea. Se resisten a ser los bomberos del continente. Invocar a la europeidad solidaria para que los recaten de la hoguera gobiernos manirrotos y poco valientes para implementar las reformas estructurales que la actual situación económica mundial obliga,  les parece un insulto. Un insulto a su inteligencia y un insulto a su austeridad presupuestaria, a su buen hacer,  y a su sacrificio.

El gravísimo déficit griego, español o portugués, no es más que la consecuencia de una manera de gobernar para la que no les pidieron opinión ni escucharon sus consejos. ¡Qué vendan la Acrópolis¡ ¡Que vendan las islas! son algunos titulares de los periódicos alemanes, al tiempo que representa un clamor popular en las calles.

¿Por qué  hemos tenido que subir la edad de jubilación de 65 a 67 años mientras los griegos discuten y protestan por subir la suya de 61 a 63? ¿Es que quieren que los alemanes la subamos de 67 a 69 para que los griegos o españoles puedan disfrutar de su pensión? Son otras preguntas que se hacen los alemanes del común.

Recientemente un ministro griego se quejó a la BBC que los nazis "se llevaron el oro griego que estaba en el Banco de Grecia". Otro que apela a la memoria histórica

Lo que no dice es que los alemanes han estado pagando por la unidad europea – no sólo en divisa contante y sonante sino también mediante los subsidios agrícolas, la asistencia a las regiones más pobres, las carreteras en España e Irlanda, y así sucesivamente, durante décadas, sin quejarse. Tampoco dicen que el euro se tambalea  por culpa de la deuda nacional de Grecia y algun que otro socio europeo más, entre los que nos encontramos.

Los alemanes consideran que han pagado con creces la factura de la II Guerra Mundial. Y que ya está bien. Algún que otro país de los considerados serios se están planteando la misma cuestión.  Francia es uno. ¿Se imaginan lo que ocurriría con la Unión Europea si Francia y Alemania deciden bajarse del tren comunitario?.

Entre tanto nuestro Presidente se somete a una comparecencia pública televisada mediante el formato de entrevista pactada  con periodistas poco incisivos en sus preguntas, para decir a quién quiera oirle, alemanes incluidos,  lo mismo de todos los días  y hacer, una y otra vez, igual que desde el comienzo de la crisis económica, nada bien encaminado. ¿Qué habrán pensado ayer los alemanes y franceses?

No debemos descartar que la actual Unión Europea se resquebraje. Y entonces cada oveja con su pareja. ¡Como para echarse a temblar!

Markus Leroy

 


Desavenencias entre el Presidente del Gobierno y su Vicepresidenta Primera, en 100 palabras

A Gonzalez le costó muy caro enemistarse con Guerra. Hoy las desavenencias entre el Presidente del Gobierno y su Vicepresidenta Primera no pasan desapercibidas. Al ninguneo observado con motivo de la composición de la tríada negociadora para el Pacto Nacional, y a los gritos escuchados, vía telefónica, con la Ministra de Economía de la semana pasada en relación con los funcionarios y sus haberes, se une ahora el nombramiento del nuevo Secretario de Estado para la Información.

A lo mejor a J.L. Rodríguez le pasa igual con M.T. Fernández. Los Rodríguez contra los Fernández. Puede estar bien. Se admiten apuestas.
 

Markus Leroy

markus [at] eldiscurso [dot] com


Problema de Ajedrez #1 | Stalberg-Tak (Moscú, 1938)

 

Stalberg-Tak

Nivel 1

Partida de Ajedrez disputada en Moscu, 1938. Las blancas juegan y ganan después de un final muy bonito con tema conocido que remata drásticamente la lucha. Stalberg-Tak

Solución al Problema de Ajedrez #1


Benjamin Fluke


Social Media para empresas (I)

 

social media empresas

Existe un debate abierto sobre como traducir al español el concepto “social media”; los hay que traducen como “medios de comunicación sociales”, otros como “medios sociales”, etc.

De todas las posibilidades la que más me agrada y la que es más fiel al término inglés es “medios sociales” pero, ya que no hay consenso en Internet, de ahora en adelante en esta página web me referiré a estos medios como “social media”, es decir, tomando la palabra directamente del inglés y evitando entrar a debatir sobre la posible traducción.

1. “SOCIAL MEDIA”

1.1 Prehistoria

En el pasado la promoción de un producto se limitaba a aquellas empresas con suficiente poder adquisitivo para poder desarrollar una campaña comercial en televisión, radio, prensa escrita, paneles de anuncios en carreteras o cualquier otro medio de los denominados mass media. Esta campaña, además de tener un coste alto para la empresa, muchas veces no alcanzaba el éxito deseado al estar dirigida a un público no definido . Así, por ejemplo, un anuncio de casas de madera prefabricadas en los clasificados de un periódico local, a buen seguro mostrará un alto índice de reticencia por parte de los lectores del periódico, ya que no estamos ante una campaña de segmentación de mercado en donde el usuario desea información expresamente sobre casas de madera prefabricada. La emergencia de fácilmente accesibles herramientas low-cost en Internet está cambiando la manera de anunciar y promocionar productos de las empresas. En la actualidad, con la ayuda de Internet cualquier empresa puede de una manera económica promocionar su producto o mensaje para una audiencia mundial por medio de las denominadas redes sociales (“social network”)

1.2 ¿Qué es “social media”?

El término “social media” representa el medio o las redes en las cuales los usuarios pueden participar y contribuir para completar la información de una página web, o para simplemente dar una opinión personal de un determinado tema. Formas de “social media” incluyen blogsforos, mundos virtuales, wikis y redes sociales.

1.3 ¿Qué caracteriza el “social media”?

A pesar de existir muchas definiciones, la característica clave es común a todas ellas. La participación y conectividad entre usuarios de Internet es requisito fundamental para un medio de comunicación ser denominado SOCIAL. La influencia y credibilidad son características muy preciadas en estas comunidades, ya que la reputación y/o influencia que un usuario pueda tener en un tema puede muchas veces ser el motivo de muchos usuarios para mantenerse activos en el diálogo. Muchas celebridades han adoptado el medio de comunicación social sobretodo en forma de Blog y Twitter (microblogging) para promocionarse y debatir cualquier tema de actualidad aprovechándose de esa reputación que ya tenían ganada de antemano, por el simple hecho de ser personas famosas.

(Seguir leyendo en Social Media para empresas (II) )

Manuel López-Benito Álvarez-Blázquez

SEO y Consultor Marketing Online

m [dot] lopezbenito [at] marketing64 [dot] com


Cinco razones para presentar una Moción de Censura ya.

Desgraciadamente vivimos en un régimen de opinión pública con un público que se encuentra o gravemente desinformado, o es sectario, o pasota, o está alienado, que de todo hay en esta viña. De tal manera que, y la izquierda lo sabe muy bien, las políticas de agitación y propaganda basadas en excitar los impulsos primarios del electorado casi siempre dan excelentes resultados. A los hechos me remito.

Sólo así se explica que tras dos años largos de crisis, con una evidente falta de capacidad gestora por parte del Ejecutivo, ante las denuncias que se suceden desde todos los foros económicos responsables sobre las múltiples carencias del Gobierno y la falta de preparación técnica de muchos de sus miembros con el Presidente a la cabeza, con todo ello y mucho más, observemos como la oposición no sólo no despega sino que es ninguneada una y otra vez. Para guinda se pretende hacerla responsable de los males que aquejan a la nación tanto si acude a la Comisión por el Pacto Nacional, que seguro, como si no acude, que también. En este último caso acusada de falta de patriotismo.

Ante semejante escenario la moción de censura, tal como venimos pidiendo desde esta plataforma, se nos antoja obligatoria. Cinco son las razones que así lo aconsejan:

1.    Información veraz de primera mano.

Para romper la “intermediación” que del discurso de la oposición hacen los medios de comunicación, mayoritariamente alineados con el partido del Gobierno, y que, con sus interferencias, hacen que aquel no llegue nítido, la moción de censura constructiva obliga a presentar un Programa alternativo que, en las actuales circunstancias y no antes, sería seguido mayoritariamente por la población. En ella el Jefe  de la oposición se dirigiría a la Nación mirando fijamente a las cámaras de la TV y no a los escaños socialistas o a los sillones azules, para decirnos como arreglaría la situación y que medidas adoptaría.

2.    Obligar al Gobierno a mover ficha.

Tras la explicación de las medidas aplicables, que no deben ser tibias, ni poco precisas, ni excesivas, sino que  debe ser un corpus fácilmente entendible, al que los hechos avalan y justifican, el Gobierno, que ya sabemos que no perderá la moción,  se verá en la tesitura de aplicarlo  o quedar emplazado para ser juzgado por no hacerlo,si no acierta a atajar la gravísima depresión española. Emplazamiento al que hoy se ve abocada la oposición, vaya o no vaya a la Comisión de marras, según lo comentado en el preámbulo de este artículo.

3.    Responsabilidad de Estado.

Si tras la exposición del programa alternativo de la oposición la situación económica nacional empeora debido a la falta de su aplicación o por el reiterado enroque del Presidente del Gobierno, quedará claro ante la opinión pública, ahora informada, de que aquella hizo lo que se pudo pero no fue aceptada su alternativa porque los votos de la Cámara impidieron prosperar la moción. En este caso el coste político y la consiguiente responsabilidad deberán ser repartidas entre todos los integrantes del arco parlamentario. Entre esos que hoy se frotan las manos anticipando lo que van a ganar “arrimando el hombro”.
 
4.    Mensaje tranquilizador a los socios europeos y a los agentes económicos mundiales. 

La exposición práctica de la alternativa de la oposición expresada en la moción de censura servirá para tranquilizar a los agentes económicos y a los socios europeos ante la constatación de que la alternativa existe, es plausible y rigurosa. Cosa que hoy sólo se intuye por no haber sido explicitada. Valor se le supone.

5.    Recuperación de imagen e inyección de optimismo a la Sociedad.

El ninguneo sistemático al que se ve sometida la oposición, su aislamiento parlamentario y la categoría de estadista de su Presidente, tendrán una oportunidad de cambiar en la moción de censura de manera que amplias capas del electorado deduzcan que existe alternativa de verdad. Ahí, y sólo ahí, tiene hoy la oposición una oportunidad de hacer cambiar las tornas y animar a ese electorado exceptico y descorazonado.

Por todo ello si se tiene un plan alternativo póngase a la luz. Escríbase por los taquígrafos y llegue a los ciudadanos. Eso hoy se llama Moción de Censura. Cuanto antes mejor.

Markus Leroy

markus [at] eldiscurso [dot] com


 

La paradoja de Aulen, en 100 palabras.

Las cosas son lo que parecen hasta que dejan de parecer lo que son. Entonces o son, o parecen. Sirva este preámbulo para hacerles, queridos lectores, una pregunta inquietante. ¿Y si la Oposición no quiere llegar a ser Gobierno aún, y el Gobierno quiere compartir su responsabilidad con otros, ya?

Cambiar la deriva nacional representa un enorme sacrificio, político y personal. Las medidas que hay que tomar con la opinión pública dividida, incluyendo la redefinición del modelo de las Autonomías, -insostenible económicamente-, demandan políticos con agallas. Si no tenemos: ¡Constitúyase una Comisión por el Pacto Nacional! ¿Es lo que parece?  

Markus Leroy

markus [at] eldiscurso [dot] com


 



La Propuesta de Modificación de la Edad de Jubilación y el tahúr del Mississippi.

La astucia es una cualidad que desarrollan, si se les da tiempo y ocasión, aquellos que están acostumbrados a no cumplir lo que prometen sabiendo que llegará el momento de tener que rendir cuentas.

Conocedores de que ese momento tiene que llegar se dedican a preparar su defensa mientras todos los demás creemos que se dedican a cumplir lo prometido. Así, tras intentar retrasar en lo posible el  momento del examen, cuando éste se muestra inaplazable, responden y actúan con astucia.

La experiencia en la observación de semejantes comportamientos nos indica que casi siempre estos nuevos tahúres del Mississippi suelen apelar a recordarle al examinador, con gran vehemencia y engolamiento, los beneficios y virtudes de las medidas que ni toman ni piensan tomar. Intentan, y muchas veces consiguen, que anticipándose mediante el enunciado de lo que habría que hacer  y  que saben que les van a demandar por  incumplimiento, y ante el buen juicio y sabiduría que con tales manifestaciones dan a entender que tienen, y el conocimiento de los fundamentos teóricos necesarios, -esos que ni aplican ni en los que probablemente creen-, pretenden digo, darle la vuelta a la carga de la prueba para que quepa la duda razonable  de que,  quizá, la culpa de todo lo que nos ocurre sea achacable al examinador y a las preguntas que propone.  Por cierto nada patrióticas. Veamos para muestra un botón:

El Presidente del Gobierno, ante la atenta mirada del Presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso, y probablemente por ello, se ha descolgado en la rueda de prensa conjunta celebrada hoy con varias lindezas, de esas a las que nos tiene tan acostumbrados, y que sólo sirven para la ocasión. 

Así, con referencia a la propuesta de modificación de la edad legal de jubilación anunciada por su Ejecutivo, retirada a continuación con urgencia por la fuerte contestación social que produjo, y socializada más tarde apelando al general consenso, precisamente ése que él omitió y evitó con anterioridad, ha manifestado entre otras cosas que “Somos un país maduro, fuerte y serio y podemos hacer un debate maduro, responsable y serio". Incluso, añadió que ésta es una propuesta “ para el diálogo, el consenso y el acuerdo".

No dejó de hacer un guiño a la responsabilidad de todos los agentes sociales y políticos, y con ello  pasarles la patata que él calentó previamente,  al decir que hay que "hacer los deberes hoy y no tener problemas mañana". Apostilló: "no es un debate para buscar aplausos", sino "un debate para hacer país".

¡Que objetar ante semejante demostración de cordura y coherencia teórica! Efectivamente un debate para hacer país, -moción de censura probablemente, o de confianza en su defecto, y otras muchas cosas más, son deseables y necesarias para poder salir de ésta crisis que atenaza al país. Una situación que  algún analista ha definido, y con gran  acierto, como la Gran Depresión Española.

Nada que objetarle. Al contrario, aplaudirle y felicitarle si no fuese porque quién así se pronuncia es el Jefe del Ejecutivo; que se mantiene en el cargo desde hace seis años y que, desde una situación de bonanza económica como no se conocía en España, presidió el nacimiento, crecimiento, reproducción y clímax de la peor situación económica, política y social de la Democracia española. Eso es lo que le demandamos. Él se dedica a recordárnoslo en público. Se anticipa con astucia.

Markus Leroy
markus [at] eldiscurso [dot] com


 

FROPP, Fondo de Reestructuración Ordenada de los Partidos Políticos, una alternativa para salir de la crisis.

Pasan las fechas. Los idus de marzo ya asoman en el calendario  y los únicos brotes verdes que podemos apreciar son el de las primeras germinaciones primaverales. Campestres, por supuesto.

Entre tanto el  gobierno y la oposición ya sólo buscan llegar a la prórroga del partido de esta agotada legislatura, y que  ya sólo juegan de cara a las próximas elecciones generales. Uno, el Gobierno, porque está convencido que aquella le dará aire suficiente para alcanzar un cambio de ciclo económico que lo coloque en la rampa de despegue electoral con posibilidades de repetir mandato. El otro, la oposición, busca el “alargue” convencido que el gobierno no aguantará físicamente el tiempo extra, -los calambres en muchos de sus integrantes ya son evidentes-, no hay banquillo para cambios, el entrenador está cuestionado y tiene algunos ministros amonestados con tarjeta amarilla.

En las gradas las aficiones de uno y otro equipo jalean a los suyos y siguen el partido con tensión. Todos se juegan algo.

¿Pero y los que no son “afición”. Ellos no están para partidos. La situación económica y social de España se deteriora a marchas forzadas como tantas voces cualificadas, y poco sospechosas de encontrarse entre los tifosi de ninguno de los dos contendientes, avisan.

Las cuatro preguntas que le formulábamos al Presidente del Gobierno el pasado, y  ya lejano 14 de septiembre de 2009, siguen sin respuesta y permanecen siendo de rabiosa actualidad. Lo que allí se preguntaba respondía a una demanda social enmarcada en un escenario menos malo que el actual.

Por todo ello “ir a la prórroga” puede ser letal. La crisis y la falta de valentía para implementar las reformas que en casi todos los ordenes vienen por ella obligadas, aconsejan que vayamos al tie-break. Un tie-break en forma de elecciones anticipadas visto que  la moción de censura ni está ni se le espera.

Tampoco  estaría de más que la ciudadanía solicitase la urgente dotación de un fondo que sirviese para poner fin a este impasse. Desde esta tribuna Se propone  denominarlo "FROPP", Fondo de Reestructuración Ordenada de los Partidos Políticos. Un título que se explica por si solo. Entre  tanto seguimos todos esperando a Godot.

Markus Leroy
markus [at] eldiscurso [dot] com